Sistemas de ánodos galvánicos
Instalamos sistemas de protección catódica que no necesitan energía externa: los ánodos se conectan a la estructura y se desgastan en su lugar.
Qué es
En un sistema de ánodos galvánicos, la corriente de protección la genera la diferencia de potencial entre el ánodo y la estructura, sin rectificador. El ánodo, de un metal más activo como el magnesio o el zinc, se consume en lugar del acero. Conviene cuando la corriente requerida es baja, como en estructuras bien revestidas o tramos cortos.
Cuándo se pide
- En estructuras bien revestidas con baja demanda de corriente: redes de distribución, ramales y cañerías de planta.
- Donde no hay energía eléctrica para alimentar un rectificador.
- Para reforzar puntos con falta de protección dentro de un sistema existente.
- Para reemplazar ánodos agotados.
Cómo lo hacemos
Verificamos la ubicación y la resistividad del suelo en cada punto de instalación, según la ingeniería.
Excavamos y colocamos los ánodos con su relleno, a la distancia y profundidad de diseño.
Conectamos los cables a la estructura con soldadura cuproaluminotérmica y protegemos la conexión con parche.
Llevamos los cables a una caja de medición de potencial (CMP), para poder medir la corriente de cada ánodo.
Medimos el potencial de los ánodos, la corriente entregada y los potenciales de la estructura.
Equipos
- Equipo de soldadura cuproaluminotérmica
- Telurímetro de cuatro terminales
- Voltímetro de alta impedancia y electrodos de referencia de Cu/CuSO4
- Resistencia shunt o amperímetro para la corriente de cada ánodo
Entregables
- Plano conforme a obra con la ubicación de ánodos y CMP.
- Protocolo de puesta en servicio: potencial de cada ánodo, corriente entregada y potenciales de la estructura.
- Registro fotográfico.
- Certificados de calibración de los instrumentos y del personal.
Normas
NACE SP0169 – ISO 15589-1 – NACE SP0193 – NACE SP0285 – API RP 651 – NAG-100
Dónde lo aplicamos
Ductos – Tanques – Plantas industriales – Estaciones de servicio y plantas de combustibles

